Nos despertamos en: Hotel Rural Cantexos
Nuestro segundo día por Asturias lo vamos a dedicar a visitar la zona más oeste de la región, y en gran parte, también entraremos en Galicia para visitar algunos lugares espectaculares como la Playa de las Catedrales.
Nos levantamos con tranquilidad. Aunque hoy vayamos a visitar varios lugares, nos lo queremos tomar de un modo más relajado que otros viajes. Antes de salir, desayunaremos en el hotel para prepararnos para este día.
Desayuno: en el hotel
Pese a que se trata de un hotel pequeñito, el desayuno es muy completo, dando varias opciones como quesos, embutidos y fruta fresca. También zumos recién exprimidos.
Está todo muy bien presentado y bien cuidado. Quedamos satisfechos.
Ya desayunados, toca coger el coche. Nuestra primera parada va a ser en el Centro Etnográfico de Teixois.
Conducimos unos 75 km hasta llegar a nuestro destino, atravesando una autopista, una bonita carretera que bordea la Ría de Ribadeo, y cruza por algunos pueblos como Castropol o Vilavedelle. Hasta llegar al municipio de Taramundi.
Desde Taramundi, podemos seguir los carteles hasta Os Teixois, por una carretera estrechita. El lugar para aparcar es un parking muy pequeñito a los afueras del pueblo. Nosotros venimos un martes por la mañana y está casi lleno, ocupamos el último lugar disponible. Hay que considerar venir temprano.
Desde el parking ya podemos ir caminando hasta el conjunto etnográfico, que está a unos metros.
Os Teixois y Taramundi
Os Teixois se trata de un antiguo conjunto etnográfico, que conserva algunas obras de ingeniería hidráulicas tradicionales. El entorno muestra un conjunto de varios edificios y unas vistas espectaculares hacia la naturaleza. En él, se puede visitar cómo el agua del río se aprovechaba para hacer funcionar herrerías y molinos, esenciales para la vida en el lugar y para los oficios artesanos de la zona.
El lugar es realmente de película, con sus edificios de piedra y de madera, y su puente que cruza el Arroyo das Mestas. No es un lugar masificado y hay poquita gente en él, por lo que se puede respirar la tranquilidad del entorno.



Volvemos camino atrás hasta el coche.
Antes de partir, hacemos una pequeña visita Taramundi. No es un pueblo que tome mucho tiempo de visitar, pero hay varios lugares bonitos por ver, como la Iglesia de San Martín, o visitar algunas de las tiendas de artesanía que hay por las calles.
Nuestro siguiente destino será Ribadeo, y para llegar hasta allí bordearemos la ría de Ribadeo por el otro lado. Poco antes de llegar a la ría, cruzamos el río Eo, lo que indica que ya estamos dentro de Galicia.
Ribadeo
Aparcamos por las calles de Ribadeo, en un lugar que encontramos cerca de la rúa de San Roque, así que es genial para empezar nuestra visita por allí.

La rua de San Roque es una calle céntrica que conserva el encanto tradicional de esta villa. Se conoce por sus casas antiguas, dando pie a un agradable paseo. En ella se encuentra la capilla de San Roque, en cuya entrada hay unas estatuas conocidas popularmente como os Cocos, que son una pareja representando un hombre y una mujer.
Siguiendo la calle hasta el final, llegamos a la Plaza de España, un pequeño parque en el centro de la villa, envuelto de edificios históricos que reflejan la esplendor económica y cultural de Ribadeo. Justo en la plaza se encuentra el Ayuntamiento de Ribadeo.

También, junto a la plaza encontramos la Iglesia de Santa María del Campo, y el Convento de Santa Clara.

Desde aquí, bajamos hasta el paseo marítimo, para dar una vuelta por el muelle, con preciosas vistas a la ría, con Castropol de fondo.

Ya va siendo hora de comer, así que volvemos al centro a buscar un restaurante.
Comida: Asador Pulpería A Menchina
Caminando por las calles de Ribadeo nos encontramos con este restaurante, que tiene buenas valoraciones. Venimos sin reserva, aunque siendo martes no hay mucha gente.
Nos pedimos un plato de la abuela (zorza con huevo y patatas fritas), unas croquetas caseras de jamón, un pulpo a la gallega con cachelos y unas tostas de pulpo con anchoa.
La verdad es que todo está muy rico y que hemos acertado con el sitio. Lo recomendamos.
Precio: 62,80 €

Una vez servidos, volvemos al coche para visitar o cargadoiro, a los afueras de Ribadeo.
Se trata de una conocida estructura diseñada para cargar minerales y carbón a los barcos, a principios del siglo XX. Consistía en una plataforma metálica que se eleva por un sistema de poleas, para volcar la carga directamente a los barcos. Hoy en día es una atracción turística y un icono de Ribadeo que nos recuerda la actividad portuaria e industrial de la villa.

Aquí finaliza nuestra visita a Ribadeo. Volvemos a la autopista y nos adentramos un poco más en Galicia, para visitar la Playa de las Catedrales.
Playa de las Catedrales
Al llegar a esta playa nos encontramos con un parking bastante grande. Es un martes por la tarde de junio, pero aún así, el parking está muy lleno y nos cuesta encontrar lugar donde aparcar nuestro coche. No nos queremos imaginar como está un fin de semana.
Antes de visitar la playa es muy importante consultar el calendario de mareas de la zona. El día que queramos visitar esta playa, tenemos que hacer coincidir la hora con la bajamar, incluso un poco antes, para poder disfrutar de la playa. Hay que considerar que, por seguridad, empiezan a vaciar la playa cuando está subiendo la marea, ya que en pleamar el agua cubre toda la playa.

Al bajar a la playa, hay mucha gente, es un lugar muy turístico. El lugar es muy bonito, con formaciones de rocas realmente únicas y espectaculares, que es lo que da nombre a la playa. La playa es grande y tiene bastantes recovecos para visitar. Aún así, hay que tener paciencia, ya que hay mucha gente y puede ser difícil conseguir buenas fotos.
En nuestro caso, llegamos cuando todavía está bajando la marea, y hay algunos lugares que todavía son inaccesibles, pero por poco rato.
Nuestra opinión es que es un lugar muy bonito y obligatorio para visitar, pero que está tan masificado que no se puede disfrutar. Creemos que esto hace que pierda gran parte de su belleza y que haya otras playas que os mostraremos en esta guía, en las que valga la pena dedicar más tiempo.
Cuando empieza a subir la marea, los guardias de seguridad que hay por la zona empiezan a desalojar la playa, y nosotros aprovechamos para irnos y seguir con nuestro recorrido.
Vuelta a Luarca
De vuelta, nada más entrar de nuevo en Asturias, hacemos una parada en Tapia de Casariego. Es un pueblo costero con un paseo marítimo entre rocas que vale la pena visitar. El paseo nos lleva hasta un faro sobre una isla que nos permite observar unas bonitas vistas a este pueblo.

Continuaremos el camino a Luarca, pasando antes por el pueblo para recoger algo para cenar y llevárnoslo al hotel.
Cena: Pizzeria Tressa
Pedimos dos pizzas aquí para llevárnoslas al hotel.
Se trata de un local pequeño en el que hacen pizzas caseras que están muy buenas, y que han valido realmente la pena.
El inconveniente es que cuesta aparcar por la zona, ya que estas calles son peatonales, pero nada que no se pueda resolver.
Precio: 27 €
Y ya habiendo cenado, nos relajamos un rato por los prados que envuelven el hotel, y nos vamos a dormir.
Dormimos en: Hotel Rural Cantexos