Nos despertamos en: Hotel Rural Cantexos

Hoy es día de seguir nuestro camino hacia el este y visitar Cudillero, pasando antes por lugares espectaculares como la Playa del Silencio o el Cabo Vidio.

Muy a nuestro pesar, dejamos nuestro hotel en Luarca, aunque tampoco nos da mucha tristeza, porque otro precioso alojamiento nos espera al final del día. Antes de salir, desayunamos en el mismo hotel.

Desayuno: en el hotel

Pese a que se trata de un hotel pequeñito, el desayuno es muy completo, dando varias opciones como quesos, embutidos y fruta fresca. También zumos recién exprimidos.

Está todo muy bien presentado y bien cuidado. Quedamos satisfechos.

Playa del Silencio

Abandonamos el hotel y nos ponemos rumbo por la autopista hasta llegar a un pequeño pueblo llamado Castañeras, donde se encuentra la Playa del Silencio.

Al llegar al pueblo, encontramos señalizados varios aparcamientos para visitar esta playa, pero todos están cerrados. Posiblemente sea porque nos encontramos en un día entre semana, y en junio. Al no haber sitio en estos aparcamientos, seguimos la pista hacia adelante y nos acercamos al máximo posible a la costa. La pista es estrecha, pero en el borde hay varios coches aparcados. Aparcamos como podemos y caminamos hacia la playa.

Para llegar hasta la playa, hay que seguir primero una pequeña pista hasta el mirador, y a partir de allí el camino se vuelve estrecho y empinado hasta llegar abajo.

Playa del Silencio desde el mirador
Playa del Silencio desde el mirador

La Playa del Silencio consiste en una de las playas más espectaculares del norte de España. Se trata de una playa de piedras grandes redondas, envuelta de desfiladeros y con aguas cristalinas. El entorno es salvaje y el lugar está apartado de la población. Ofrece vistas impresionantes y muy fotogénicas. Este ambiente aislado es el que le da el nombre a la playa, en la que podremos disfrutar del sonido de las piedras chocando con las olas.

En nuestro caso, estamos en la playa prácticamente solos, así que podemos disfrutar durante un buen rato de esta tranquilidad y este silencio. Eso sí, el agua está muy fría y no invita a bañarse.

En la orilla del mar (Playa del Silencio)
En la orilla del mar (Playa del Silencio)

Después de este momento de relajación, volvemos al coche y nos ponemos rumbo al Cabo Vidio.

Cabo Vidio

Aparcamos en el municipio de Oviñana. Nuestra intención es ir al Mirador del Sablón, en este mismo pueblo. Para llegar, nos perdemos un poco por las calles estrechas, ya que el GPS no sabe muy bien por donde indicarnos, pero finalmente encontramos algún sitio para parar cerca del Mirador de la Cueva.

Para llegar al Mirador del Sablón hay que ponerse un calzado cómodo y seguir un camino de arena, bordeando la costa. A unos 500 metros encontramos este mirador, que consiste en un banco encarado hacia el mar. Una preciosa vista que nos permite observar una gran parte de la costa asturiana formada por sus impactantes acantilados.

Mirador del Sablón, Cabo Vidio
Mirador del Sablón, Cabo Vidio

Nos hubiese gustado poder seguir visitando otros lugares del Cabo Vidio, como el Faro del Cabo Vidio, pero se acerca la hora de comer y no hay muchos restaurantes por la zona, así que volveremos al coche, poniendo ya rumbo hacia Cudillero.

Cudillero

Llegando a Cudillero, vemos que es un lugar con mucho más ambiente que lo que habíamos visitado durante el día. La entrada con vehículo privado al pueblo está limitada a vehículos autorizados, así que aparcamos por la zona del puerto, pagando unos 2,50€ para usar este parking durante todo el día.

Desde aquí, todavía no se puede observar la belleza de este pueblo, pero podemos ir paseando hasta él por el Paseo del Puerto, por donde podremos entrar a Cudillero por la parte baja.

Cudillero se considera uno de los pueblos más bonitos de España. Se trata de un pueblo pintoresco de origen marinero. Es famoso por sus casas de colores cuyas calles estrechas y costosas están hechas en forma de anfiteatro. También se conoce por su buena gastronomía, ya que, siendo un pueblo marinero, ofrece distintas opciones de pescado y marisco fresco.

Cudillero
Cudillero

Lo primero que hacemos es buscar un sitio para comer, ya que el hambre empieza a apretar. Es nuestro tercer día en Asturias y todavía no hemos probado la sidra, así que vamos a buscar un sitio donde la podamos degustar.

Comida: Sidrería El Remo

Al llegar hay una cola bastante larga de personas esperando para comer, pero nos indican que todavía estamos a tiempo, así que nos esperamos.

Para empezar nos pedimos un paté de cabracho y unos chorizos a la sidra, y de segundo un plato de bonito a la plancha, todo acompañado con sus correspondientes botellas de sidra.

La verdad es que todo ha estado muy rico tanto las raciones como el pescado fresco. Salimos satisfechos.

Chorizo a la Sidra
Chorizo a la sidra
Bonito a la plancha
Bonito a la plancha

Después de comer, nos perdemos un poco por las estrechas calles de Cudillero, visitando algunos de sus miradores, como el Mirador de la Cuesta, el Mirador de la Garita, o el Mirador de la Atalaya. Quizás este último es el más curioso, ya que podemos acceder a una pequeña atalaya por unas escaleras de caracol para poder observar las vistas.

Volvemos por la calle Cimadevilla para poder descender por el otro lado del pueblo, y ver sus pequeñas calles. Una de las más conocidas es la calle Salsipuedes, que como su nombre lo indica, es una calle empinada de la que cuesta entrar y salir.

Vistas desde el Mirador de la Garita
Vistas desde el Mirador de la Garita

Después de nuestra visita a Cudillero, nos ponemos en dirección hacia Piedeloro (algo lejos), donde se encuentra nuestro próximo alojamiento.