Nos despertamos en: Tradiup Hotel
Habiendo visto el Seúl tradicional y la DMZ, hoy nos toca ver las distintas zonas alejadas del centro de la ciudad. Empezaremos subiendo al parque de Namsan para ver la N Seoul Tower, seguiremos hacia el barrio de Gangnam y terminaremos en Hongdae.
Hoy no madrugamos tanto, ya que ayer nos levantamos muy temprano y nos podemos permitir descansar un poco más. Vamos a desayunar al hotel.
Desayuno: en el hotel
El hotel tiene un pequeño buffet en el sótano para desayunar. No es gran cosa. El problema es que son pocos platos y la mayoría es comida coreana. Sinceramente no nos apetece mucho comer pescado con kimchi para desayunar, así que sólo nos quedan las tostadas con mermelada y poco más.
Salimos con ganas de caminar, así que hoy, para empezar, tampoco usaremos el metro.

Cruzamos la zona de Insa-dong y llegamos al canal de Cheonggyecheon. Hoy que es de día sí que apetece pasear por él.
Se trata de una de las zonas verdes más icónicas de la ciudad, y la realidad es que es un río artificial. Inicialmente eso era la cloaca de la ciudad por la que pasaban todo tipo de residuos. Más tarde se construyó una autopista encima para taparla, pero eso no corrigió el problema de los malos olores, así que finalmente, en 2005, se derribó la autopista, se soterró la cloaca, y se construyó este arroyo, con agua bombeada del río, creando un espacio verde y único en la ciudad.
Namdaemun Market y Namsan Park
Llegamos caminando al Namdaemun Market, después de 40 minutos de paseo. Se trata de un conjunto de calles con muchas tiendas, separadas por zonas (ropa, comida, restaurantes…). Hay mucho ambiente y mucha gente paseando, pero tampoco es tan sorprendente, símplemente es un mercado.
Paramos a 바리스타카페, en una de las calles laterales, a tomarnos un matcha que está realmente bueno.
Desde allí estamos cerca de la estación del Namsan Cable Car, el teleférico que sube hasta la N Seoul Tower. Para llegar a la estación hay un ascensor que cierra los lunes por la mañana. Nos toca subir algunas escaleras, pero bueno, no es para tanto.
Allí compramos tickets de ida y vuelta para el teleférico, que son unos 15.000 ₩ (10 €) por persona. También hay la opción de hacer solo la ida y volver caminando por el parque, que debe de ser bonito.

Arriba hay vistas bonitas sobre la ciudad. También se encuentra la N Seoul Tower, la icónica torre de telecomunicaciones que define el skyline de Seúl. La entrada para subir son 29.000 ₩ por persona.
Hacemos el camino de vuelta hasta abajo, cruzando el mercado, hasta llegar a la puerta Sungnyemun. Hemos tenido la mala suerte de que justo hoy le están poniendo un andamio para restaurarla, así que la tendremos que ver con andamio. Allí cerca está nuestro lugar para comer.
Comida: Taesan 1970
Este lugar está recomendado como una de las mejores barbacoas coreanas de la zona.
Está apartado de cualquier lugar turístico, así que cuando vamos a comer sólo hay personas locales.
El restaurante promociona la carne hanwoo, que viene a ser el wagyu de Corea, y hasta vende piezas por si la quieres cocinar tú mismo en casa.
Pedimos cortes de solomillo de hanwoo y costilla. Y como siempre, todo va acompañado con los platillos de verduras con las que se come la barbacoa.
A la práctica, la carne está buena y sabrosa, pero es cara y es poquita cantidad. Obligan a pedir por lo menos un menú por persona, y aunque la carne se nota que es de calidad, no es la barbacoa coreana que más disfrutamos del viaje. No quiero decir con esto que esté mal el sitio, pero teníamos otras expectativas.
Precio: 85.000 ₩ (57 € aprox)
Seoul Forest Park
Cogemos el metro hasta el Seoul Forest Park. No es un lugar turístico, pero venimos ilusionados porque aquí estaba el Pokémon Secret Forest, una zona del bosque donde podías ver distintas figuritas de Pokémon. La decepción es que justo nos enteramos que la exposición había sido retirada una semana antes. Pero bueno, ya que estamos aquí vamos a pasear un poco por el parque.
El parque es grande y bonito, y tiene sus zonas boscosas, lagos, parques infantiles…
Para curar nuestra desilusión, lo que sí que nos encontramos es una exposición de figuritas de Snoopy dentro del parque, así que nos podemos conformar.
Cuando ya hemos paseado un poquito, vamos hacia el metro para ir al distrito de Gangnam.
Gangnam
Saliendo por la estación de Bongeunsa, se ve la atracción principal del barrio: la escultura de Gangnam Style. Esta escultura da un homenaje al gran éxito Gangnam Style de PSY, unas manos representando la icónica posición del baile. Junto a la escultura hay una pantalla con el video de YouTube que puedes reproducir mientras te grabas haciendo el baile.
Justo al lado, dentro del centro comercial, está la Starfield Library. Una famosa biblioteca que vemos en muchas fotos con enormes estanterías de libros.
La verdad es que es bonita, pero no es tan súper impresionante cómo parece ser en las fotos. Además hay mucha gente dentro, y más que nada es imagen, casi nadie va a usarla como biblioteca.

Saliendo encontramos el templo Bongeunsa, un templo budista fundado el año 794 que contrasta con los rascacielos de su entorno. Justo cuando llegamos podemos disfrutar de la ceremonia de los instrumentos. No es un tempo muy especial, habiendo visto otros templos, pero es un lugar bonito dentro de un distrito financiero.
Comienza a hacerse un poco tarde y tenemos que tachar cosas de la lista que no nos dará tiempo de ver. Por ejemplo la calle K-Star Road, que es una calle llena de cultura K-Pop con sus propias estatuas iconizando diferentes grupos. También eliminamos Sinsadong, una zona de tiendas y cafeterías de diseño.
Así que, nuestra próxima parada es Hongdae.
Hongdae
Ir de Gangnam a Hongdae se vuelve uno de los momentos más agobiantes del viaje. Es hora punta en Seul para salir del trabajo, y la línea que necesitamos coger es la línea 9, que es una de las más concurridas al cruzar todo el distrito financiero e ir hacia los suburbios de la ciudad.
Justo la estación de Bongeunsa es la primera estación que sube gente. En esta estación el metro ya va como una lata de sardinas. El problema es en las siguientes estaciones, donde sube la misma cantidad de gente. En Seúl hemos visto que la costumbre en el metro es empujar e intentar apretar para que quepa el máximo de gente posible. Si se quiere salir del tren, se empuja y ya está, todo el mundo lo va a entender y no hace falta pedir perdón, pero es algo que nos choca en las primeras estaciones.
Llegamos a Hongdae (abreviatura de Hongik University Area). Es uno de los barrios más vibrantes de la ciudad conocido por su ambiente juvenil. Las calles están llenas de tiendas, restaurantes, espectáculos y música en directo. Vale la pena darse un paseo por allí. En una de las calles se encuentra el 934 King Cross, un bar ambientado en Harry Potter.
Se acerca la hora de cenar, así que buscamos algún sitio que esté bien.
Cena: Kyochon Chicken Hongdae
Uno de los platos típicos en Seúl es el pollo frito. Habíamos leído por ahí que la receta se parece a la del KFC, pero tengo que decir que KFC no está a la altura, ni por asomo, del pollo frito coreano.
En este restaurante venden comida para compartir. Nos pedimos un mix de 20 piezas de pollo, la mitad con salsa picante. El pollo está súper crujiente y jugoso, nada que ver con el de KFC. Las piezas que llevan salsa picante tienen una salsa al estilo chile agridulce, que les da un sabor realmente bueno, pero que también pica bastante.
El mix de 20 piezas quizás es grande para dos personas, pero nos lo terminamos.
Y una de las cosas que nos gustan de este sitio es que sirven Fanta de Piña, algo que nos crea nostalgia de los años 90, cuando esta fue retirado del mercado en España.
Precio: 29.000 ₩ (19 € aprox)
Volvemos en metro al hotel. La vuelta es mucho más sencilla, sin tanta gente. Hoy aprovechamos para poner lavadoras.
Dormimos en: Tradiup Hotel