Nos despertamos en: Via Inn. Hakataguchi Ekimae

Hoy vamos a dar un paso y nos vamos a atrever a alquilar un coche por Japón, para recorrer libremente la Península de Itoshima. Va a ser una experiencia, ¡vaya nervios!

Antes que nada, bajamos al restaurante del hotel a desayunar.

Desayuno: en el hotel

Desayunamos en el restaurante del hotel. Hay un pequeño buffet de cafés y algunas pastas, pero el menú principal te lo hacen en cocina. Te dan a elegir entre menú japonés (pescado, sopa de miso y arroz) y menú continental (huevos, bacon, salchichas).

Está bien y es completo.

Antes de salir avisamos a recepción de que nos gustaría reservar una plaza de parking en el mismo hotel, para poder aparcar tranquilamente esta noche sin tener que buscar otro sitio. En Japón no se puede aparcar en la calle y en las ciudades todos los parkings son de pago.

También aprovechamos para usar el servicio de Takkyubin. En este hotel es súper fácil, ya que puedes escanear un QR y rellenar los datos en el móvil, como en la oficina de Yamato Transport. Enviamos las dos maletas de cabina a Tokyo y las dos maletas grandes a Kyoto, nuestro próximo destino.

Nos dirigimos al lado de la estación de Hakata donde está la oficina de Avis Budget. Allí tenemos un coche alquilado. Es gracioso, nos toca el típico coche japonés pequeñito.

Estamos algo nerviosos. Días antes del viaje estuvimos mirando algún curso rápido de circulación en Japón, pero a la práctica todo se complica cuando te dan un coche automático que se conduce desde el lado derecho y tienes que ir por la izquierda. Al principio la liamos un poco con el freno de mano y poniendo los limpias en vez de los intermitentes, pero uno se acaba acostumbrando.

Lo bueno es que en Japón la gente conduce muy bien y tiene mucha paciencia. No suelen pitar. Eso sí, los límites de velocidad son bajos pero raramente los respetan.

Recomendamos pedir la tarjeta ETC en el momento de alquilar, ya que así podemos usar los peajes de una manera similar al ViaT en España y pagarlo todo de una vez al final. También hay que tener en cuenta que hay salidas en las autopistas que sólo se pueden usar si tienes esta tarjeta.

Recorriendo Itoshima

Comenzamos el recorrido hacia la Cascada Shiraito, el punto más alejado. Tenemos una hora aproximadamente de camino. El camino es súper agradable, pasando por diferentes pueblos y muchos campos. Estamos descubriendo una zona de Japón desconocida para nosotros.

Al llegar a la zona de la cascada hay un parking gratuito. El día nos coincide con la Silver Week y hay bastante turismo local. Nos cuesta un poco aparcar pero lo conseguimos. Aquí la gente hace cola en la entrada del parking esperando que otro salga para ocupar su lugar.

La cascada es muy bonita, en medio de un bosque y un ambiente muy verde, lejos de la ciudad.

Cascada Shiraito
Cascada Shiraito

Justo al lado de la cascada hay una paradita que nos llama la atención. Se sirven fideos al estilo nagashi somen. Consiste en que te dan un colador con fideos, y tú los tienes que soltar por una caña de bambú con agua fría, y luego pescarlos más abajo, cuando ya se hayan enfriado. Es una tradición veraniega algo peculiar, pero muy divertida.

Fideos nagashi-somen

Volvemos en coche y nos movemos cerca, al Forest Cafe Midori no Oto. Se trata de una cafetería con un espacio muy tranquilo dentro del bosque, en el que hay unas plataformas de madera para ponerte donde quieras. Cuando haces tu pedido, te entregan sillas que las puedes poner en el lugar que más te guste y tomarte allí la consumición. Nos pedimos dos quiches, una tarta de chocolate en forma de piña y unos matchas. Te lo entregan todo en una cestita de picnic.

La comida está bien, aunque no es la mejor, pero vale la pena estar en este lugar en medio de la naturaleza para tener un rato de tranquilidad.

Lo que nos gusta de estos lugares es que hasta ahora sólo nos hemos cruzado con turismo local. Los sitios no están para nada masificados.

Forest Cafe Midori no Oto
Forest Cafe Midori no Oto

La siguiente parada es el mirador del Mt Tateshi. Por el camino pasamos por pueblos muy bonitos como Shimakishi y su larga playa. Nos cuesta un poco encontrar el punto de acceso al mirador, ya que el GPS, según como, te envía por pistas que no son muy aptas para el coche que tenemos. De hecho, la carretera es muy estrecha y con muchas plantas a los lados.

Finalmente llegamos al mirador, donde hay un pequeño aparcamiento gratuito para no más de 3 coches, con unas vistas impresionantes hacia Keya. Desde el aparcamiento sale un pequeño caminito hacia la cima. No subimos, pero no parece estar lejos. Allí sí que estamos completamente solos.

Mirador en el Mt Tateshi

Precisamente, a Keya es donde vamos a ir ahora, un pueblo conocido por su playa. En la entrada del pueblo hay un parking gratuito bastante grande. Podemos aparcar allí y tranquilamente pasear hasta la playa.

La Playa de Keya es conocida por su arena clara y sus aguas transparentes. En la época que hemos venido, ya no hay nadie bañándose pero es agradable caminar un poquito por la arena.

Playa de Keya
Playa de Keya

Atravesando todo el pueblo, podemos llegar al Totoro Forest. No tiene nada que ver con la película, pero recibe este nombre porque en él hay un pequeño caminito que nos recuerda a los bosques donde vive Totoro.

Estamos fuera de temporada, pero en temporada alta hay un ferry que te lleva a ver Keya no Ohto, una cueva natural detrás del peñón que se ve a uno de los extremos del pueblo.

Igualmente, el pueblo como tal ya es precioso.

Paseando por Keya

Pronto va a anochecer, y no se nos ocurre nada mejor que visitar la playa de Futamigaura. Para ir hasta allí, sí que nos tenemos que desplazar en coche.

Parece ser que no hemos sido los únicos que hemos tenido la idea, y mucha gente ha aprovechado para ir a esta playa a ver la puesta de sol. Por suerte, todavía queda algún sitio disponible en los parkings.

Esta playa es conocida por la Sakurai Futamigaura, uno de los paisajes más icónicos de Itoshima. Es famoso por su Meoto Iwa (las rocas casadas), dos rocas unidas por una cuerda sagrada. Y también por su gran torii blanco.

La puesta de sol en esta playa es preciosa.

Puesta de sol en Futamigaura
Puesta de sol en Futamigaura

Hacemos el camino de vuelta hasta Fukuoka. Ahora ya es de noche y el camino se hace un poco largo. Parece ser que hay tráfico ya que el GPS nos envía por el medio de la ciudad.

Para cenar, improvisamos un poco y cenamos en un izakaya cerca del hotel.

Cena: Danji

En restaurante parece un poco caro, al entrar, aunque hay mucha gente local cenando en él. Se trata de un izakaya, una taberna típica japonesa.

Al ver la carta, no es del todo lo que nos esperábamos, y hay platos realmente extraños. Intentamos pedir lo que nos parece más familiar: anguila con tempura, pollo rebozado, cerdo con cebollino, pastel de patata con caballa y pollo con Hakata seasoning. Los platitos son pequeños y para compartir. También, el izakaya incluye un plato de tofu con alevines de algún pescado que no sabemos identificar.

Al final, todo está bueno pero es un poco raro.

Precio: 5.800 ¥ (32 € aprox)

Una vez cenados, hora de volver al hotel a descansar.