Nos despertamos en: Via Inn. Hakataguchi Ekimae

Hoy es nuestro segundo día de aventuras por Japón con nuestro coche alquilado. Nuestra intención es hacer una visita exprés a diferentes lugares de la isla de Kyushu, como la garganta de Takachiho, el santuario de Kamishikimi y el Mt Aso.

Antes que nada, vamos a desayunar al restaurante del hotel.

Desayuno: en el hotel

Desayunamos en el restaurante del hotel. Hay un pequeño buffet de cafés y algunas pastas, pero el menú principal te lo hacen en cocina. Te dan a elegir entre menú japonés (pescado, sopa de miso y arroz) y menú continental (huevos, bacon, salchichas).

Está bien y es completo.

Hacemos el check-out temprano para ponernos en camino. Tenemos el coche en el parking privado del hotel. Salimos directos hacia Takachiho, por la autopista, dirección Kumamoto.

El camino es largo, unas 2 horas y media en total. La velocidad máxima de la autopista va variando entre 80 km/h y 100 km/h, cosa que hace que las cosas estén más lejos de lo que parece.

Estamos visitando la zona de Kumamoto un mes después del terremoto, así que por la autopista vemos varias señales de que todavía hay carreteras afectadas por el desastre, aunque en nuestro caso llegamos al destino sin problemas.

La carretera de Kumamoto a Takachiho pasa por zonas boscosas y diferentes pueblos que vale la pena disfrutar.

Takachiho

Llegando a Takachiho, nos dirigimos a uno de los parkings para visitar la garganta de Takachiho. Vale la pena consultar el estado de los parkings aquí si queremos aparcar cerca, aunque nosotros recomendamos aparcar en el Parking 4, que hay espacio de sobras y está recientemente asfaltado, y podemos hacer un paseo de 1 km hasta la zona de la garganta. También nos podemos arriesgar a aparcar a los otros parkings, pero son bastante más pequeños y no siempre hay espacio.

El camino está bien indicado y llegamos a la garganta de Takachiho. Este lugar es una de las maravillas naturales más espectaculares de la isla, formado hace cientos de miles de años por las antiguas erupciones del Mt Aso. Destaca a la vista por sus impresionantes paredes de basalto, por donde pasa el río Gokase. Hacer este caminito es espectacular, por eso recomendamos no bajar en coche hasta el último parking.

Al final del caminito hay una zona de tiendas, y algunos restaurantes. Aquí aprovechamos para comer antes de ir a las barcas.

Comida: Inakaya

Podemos comprobar que en esta zona también es tradicional comer los fideos al estilo nagashi somen (fideos que hay que dejarlos deslizar por una caña de bambú para que se enfríen y pescarlos más abajo).

Aquí también pedimos un tonkatsu y unos onigiris.

Para ser un lugar turístico está bien. Tampoco hay muchas más opciones.

Precio: 2.700 ¥ (15 € aprox)

Después de comer, cruzamos el puente, desde el que se pueden conseguir fotos muy bonitas, y bajamos a la zona de las barcas, donde tenemos reserva para embarcarnos a una de ellas.

Garganta de Takachiho desde el puente
Garganta de Takachiho desde el puente

Es muy importante haber reservado con antelación, o de lo contrario, se pueden hacer hasta 5 horas de cola, o que no haya barcas disponibles para el día que hacemos la visita. Las reservas se abren por la página oficial justo 14 días antes a las 9:00 de Japón, y hay que correr, ya que se agotan en fracciones de segundo.

En nuestro caso, fue refrescar la página a la hora en punto y ver como todas las barcas estaban ya agotadas. Tuvimos mucha suerte de ir comprobando el estado muy frecuentemente, y al día siguiente aprovecharnos de una cancelación.

La barca se puede alquilar por un tiempo de media hora y te permite entrar en la garganta y pasar por al lado de las cataratas Manai. Es un lugar muy fotografiable, aunque el tiempo pasa rápido y no da para mucho.

Barcas en la garganta de Takachiho
Barcas en la garganta de Takachiho

Hacemos el camino de vuelta para volver al coche. Ahora cansa un poquito más, ya que es todo subida. Una vez en el coche, ponemos rumbo a nuestra siguiente parada.

Kamishikimi

De nuevo, conducimos 45 minutos hasta llegar a un pueblo llamado Takamori. La carretera es en gran parte por el medio de varios bosques, convirtiéndolo en un camino muy agradable. Vamos directos a la entrada del templo Kamishikimi, donde hay un parking gratuito.

El santuario de Kamishikimi es uno de los santuarios más mágicos de Kyushu. Está escondido en un bosque de cedros centenarios y se accede por un largo camino de escaleras, con un centenar de farolillos de piedra.

Escaleras al santuario de Kamishikimi
Escaleras al santuario de Kamishikimi

Una vez en el santuario, podemos seguir subiendo un poco más para llegar a Ugeto Iwa, una enorme roca con un agujero natural, considerado un lugar sagrado y un símbolo de buena fortuna.

Ugeto Iwa
Ugeto Iwa

Volvemos al coche para ir a nuestro siguiente destino.

Monte Aso

Seguimos nuestro camino en dirección a Monte Aso, durante unos 30 minutos más.

Japón suele tener como icono el Monte Fuji, aunque hay que decir que el Monte Aso tampoco se queda corto. Se trata del volcán activo más grande de Japón. La geografía de este lugar es espectacular, ya que actualmente consiste en una enorme cavidad plana entre las zonas montañosas con el gran volcán en el centro. Esto es así porque, inicialmente, el Monte Aso era un enorme volcán que ocupaba toda la región, pero con el paso del tiempo el terreno se fue hundiendo, formando esta cavidad.

La subida hasta el volcán se nos hace muy larga, sobre todo con un coche al que le cuesta tirar por las subidas.

En condiciones normales, se puede subir hasta el cráter Nakadake, donde ahora se puede observar un lago azulado con columnas de vapor, mostrando la actividad del volcán. Sin embargo, durante nuestra visita, la zona se encuentra en nivel 2 de alerta volcánica y se prohibe el acceso a menos de 1 km del cráter. No es una situación excepcional por el terremoto de Kumamoto, de hecho no tiene nada que ver. Es algo que pasa durante diferentes periodos del año.

Alternativamente visitamos la zona de Kusasenrigahama, que es una extensa pradera muy cercana al cráter, no afectada por las restricciones. En este prado hay dos pequeños estanques que pueden tener (o no) agua según la época del año, y se pueden observar caballos pastando. Allí, el parking sí que es de pago y está rodeado de una zona de tiendas y restaurantes, con un mirador que da vistas espectaculares al volcán.

Monte Aso desde Kusasenrigahama
Monte Aso desde Kusasenrigahama

Descendemos por el otro lado del volcán, observando el rastro de las coladas de lava que bajaron en su momento.

Llegamos hasta el pueblo de Aso, donde tenemos nuestro hotel, en un lugar tranquilo en el que podremos descansar sin tener que volver hasta Fukuoka el mismo día.

Cena: en el hotel

Estamos en el hotel en régimen de media pensión, así que cenamos aquí mismo. Igualmente, Aso no es un pueblo muy turístico, así que no hay muchos restaurantes cerca.

La cena en el hotel es súper completa. En gran parte es de tipo buffet, con una zona show cooking donde hacen varios platos de carne, huevos y pescado. El buffet es muy variado y, en gran parte, ofrece comida tradicional de Aso o japonesa, en general. Quizás uno de los platos más curiosos es el sashimi o los nigiris de caballo (sí, carne cruda de caballo).

Dormimos en: Kamenoi Aso